sábado, 15 de noviembre de 2008

Rio seco

Encarnación de Díaz, a 15 de noviembre de 2008

Estoy sentado a las orillas de un río seco, o más bien casi seco… (el tufo que despide es indescriptible)… viendo a los peces comiendo maromeros en grupos de 3, esos gusanos acuáticos que terminan por convertirse en insomnio y prurito de 4 alas… Pensando una que otra idiotez, buscando esa idea que termine por hacerme sentir que el día fue productivo emocionalmente…

Me levanto y camino acercándome al agua (si es que a eso se le puede llamar agua) con la esperanza de tomar una foto que valga la pena le hediondez y las decenas de ramitas blancas (1-2 mm) que se pegan a mi suéter, proviniendo de un árbol que por mas que lo veo no le encuentro nombre…

Veo a los asquerosos y sublimes insectos realizar figuras caprichosas en el agua, uniéndose y desuniéndose a las ramitas en un efímero vals… bello y para nada monótono, pero aburrido a la larga, los peces en la otra orilla y la cámara que no enfoca (el barón gitano ronda mi cabeza, Fur Elise, y recuerdo aquellos XV años…)

Nada, ninguna foto que valga la pena…

Me vuelvo a sentar, un poco mareado por el hedor, pero un poco mas acostumbrado ya…
Y me pongo a pensar que hace un mes ese mismo río bramaba de furia, amenazante, y una veintena de “encarnacionenses” contemplaban, desde el mismo puente que ahora veo sobre mí, esa masa de agua indócil e intercambiaban gestos de angustia y temor…

¿Cuanto tiempo para que alma y cuerpo se llenen de vida insignificante, de seres infectos, de asqueroso olor?… ¿Cuánto tiempo para no ser lo que solíamos (o creíamos que solíamos) ser?... ¿Cuánto tiempo para que nuestro cauce de lástima?... ¿Cuánto tiempo para que nadie nos venga a ver?...

Morir joven no es garantía…

ATTE

JC

viernes, 14 de noviembre de 2008

De encuentros fugaces y otras banalidades...

Carretera GDL-SJL-Encarnación de Díaz a 12 de noviembre de 2008

Nunca había escrito desde un coche en movimiento, porque el hecho de leer algo mientras estoy en movimiento me da náuseas.

Pero lo de hoy tiene que escribirse.

Vamos entrando de hecho a San Juan de los Lagos me parece, porque aunque mi sentido de la orientación es bastante malo es un camino que he recorrido ya varias veces…

Efectivamente, estamos entrando a la central (pausa de 15 min, fumare un cigarrillo)…

…20 minutos. Un café, que no supo nada bien, y cuando me lo estaba acabando me di cuenta por que… ahí, al fondo, estaba una pequeña pastita conformada por café, azúcar y un poco de agua (que si sabe bien), las prisas de detenerse 5 min no son suficientes para preparar un buen café o disfrutar como se debe un largo pero rápidamente absorbido cigarrillo (benson mentolados), los otros 14 min con 45 seg sucedieron mientras me ocupaba de no tirar el café, ¡no iba a sacar la lap ante tal riesgo! Y los otros 15 seg para abrirla y comenzar otra vez.

Y lo que al principio me hizo sacar mi lap para escribir ahora no parece tan importante, el encuentro fugaz de una mujer en sus ¿45? y un tipo en sus 20 y tantos, en un viaje de 19 hrs, lo que se podría ver, yo solo estaré ahí por 3. Salimos de Guadalajara en un camión con capacidad para 40 personas, con solo 5 a bordo, y aun así el tipo estaba sentado a mi lado y la señora en los dos asientos contiguos (no ocupaba los dos, pero estaba sentada cómodamente) 20 minutos después de plática fueron hacia la parte de atrás del camión y no han vuelto. Ahora se escucha su cháchara (jaja, siempre me ha gustado esa palabra) pero un poco mas lejana, intercalada con el sonido de un niño comiendo paleta de nieve un caluroso domingo.

Nota: Recuérdenme reclamarle a Lehi porque la batería de la compu solo dura 1 hora y unos cuantos minutos.

Iba a platicar acerca de esas dos personas, vinieron varios comentarios graciosos a mi mente, pero empecé a observar por la ventana… Y con la canción de Dreams de The Cranberries de fondo musical, de soundtrack de escena que parece ser sacada de una película de bajos recursos, veo que la luna ha llenado y su luz plateada realza el campo abierto y pequeños caminos al lado de la carretera, ¿Quien que haya manejado en carretera no ha sentido de repente ese impulso de dar vuelta y entrar a una brecha custodiada por enormes arboles y ver a donde nos lleva? ¿O de bajarse en ese momento del medio de transporte en el que vamos con el mismo fin? Sin embargo nadie lo hace, si lo hiciéramos acaso 99 de cada 100 veces no llegaríamos a ningún lado, o nos decepcionaría el final de ese camino. Y pienso que mi vida a sido una larga carretera, (carretera libre, no autopista, si me doy a entender…) y a veces me pierdo entrando en caminos que sé que no me llevarán a donde voy originalmente, y es divertido, (¿pero realmente sabemos a donde vamos?), al final todo se trata de llegar a nuestro destino, siempre se trata de llegar a donde nuestros sueños o deseos nos llevan, sin embargo son esas pequeñas desviaciones los que le dan un poco mas de sentido a la vida.

Voy llegando a Encarnación de Díaz, un pequeño golpe y de vuelta a la realidad, y aunque siempre he hecho el recorrido esperando ser feliz al llegar, esta vez…

Estoy disfrutando un poco más el camino…

Y tengo náuseas…

ATTE

JC

PD Volteo hacia atrás al bajarme y veo que ni el de 20 ni la de 40 están, ja, se metieron los dos al baño…